Hablar del mercado del libro en español en LATAM como si fuera uno solo es una de las simplificaciones más comunes y más caras del sector. En realidad son veinte mercados distintos, con cadenas de distribución que casi no se cruzan, regulaciones diferentes, niveles de penetración digital muy desiguales y una cosa en común: el idioma. Para un editor latinoamericano, entender este mapa es la diferencia entre publicar para un país y publicar para una región.

Cuatro oportunidades concretas: justamente donde la fragmentación más pesa: catálogo regional sin fronteras de papel, fondo editorial siempre disponible, mercados pequeños desatendidos, diáspora hispanohablante. La impresión bajo demanda con red regional es la pieza estructural que vuelve estas estrategias económicamente viables.