La mayoría de las guías de marketing digital editorial que circulan se escribieron para casas grandes. Para una editorial pequeña en LATAM, con presupuesto entre 200 y 500 dólares mensuales, esa literatura es desorientadora.
La premisa
Una editorial no compite con otras editoriales por presupuesto publicitario. Compite con redes sociales, streaming, podcasts y videojuegos por la atención del lector. El marketing digital editorial efectivo, en escalas pequeñas, se parece más a la editorialización de contenido que a la publicidad de gran consumo.
Los cuatro pilares
1. SEO editorial
El SEO empieza por las páginas de cada título: título con palabras clave naturales, sinopsis útil, datos del autor, categorías coherentes, imagen con texto alternativo. Un artículo de 1,500 palabras sobre un tema específico puede atraer tráfico durante años.
2. Contenido propio
Un boletín mensual sostenido durante dos años vale más que cualquier campaña de Meta de tres meses. Tres formatos rinden bien con poco esfuerzo: boletín editorial mensual, notas de autor, y listas curadas.
3. Redes sociales
El error más común es estar en todas. Para una editorial pequeña LATAM, recomendamos elegir dos: Instagram para mostrar libros y comunidad; LinkedIn para construir reputación con libreros, editores y prensa. Dos redes bien atendidas le ganan a cinco mal atendidas.
4. Email marketing
El correo electrónico sigue siendo el canal con mejor retorno por dólar invertido. Una lista de 2,000 suscriptores que abre el 30% de los correos vale más que 20,000 seguidores en una red cuyo alcance orgánico es del 3%.
Presupuesto realista: 300 dólares mensuales
Plataforma de email: 0-30 USD. Diseño y contenido: 80-120 USD. Publicidad pagada: 100-150 USD, concentrada en uno o dos títulos. Herramientas auxiliares: 20-40 USD.
La parte difícil: sostenerlo
El marketing digital editorial no falla por falta de táctica. Falla por falta de continuidad. La diferencia entre la editorial que en tres años tiene una comunidad lectora propia y la que sigue dependiendo del canal librero único es que la primera publicó su boletín mensual sin saltarse meses.