Procesamiento digital
La información se encuentra en un irreversible proceso de digitalización electrónica. Los trabajos procesados digitalmente ( como archivos electrónicos provenientes de procesadores de palabras, programas de diseño, etc., o bien textos e imágenes escaneadas) se almacenan en medios ópticos o magnéticos que no sufren deterioro a través del tiempo y, a diferencia de los negativos o del papel, ocupan poco espacio y mantienen un enorme potencial en lo que a usos y manejos futuros se refiere (un archivo procesado originalmente para su publicación en papel puede convertirse en un archivo para su distribución en CD o para su incorporación en una página electrónica en Internet).
Almacenamiento (docuteca) y capacidad de corrección y revisión
Los documentos procesados se pueden almacenar en una docuteca institucional. Sean archivos electrónicos (procesador de palabras o programa de diseño gráfico ) o digitales escaneados (como reproducción facsimilar), se pueden almacenar en una docuteca organizada y sistemática que permita que en cualquier momento se vuelva a usar el mismo archivo para una nueva impresión o para su uso en otra aplicación. Los libros o documentos también pueden ser sometidos, en cada nueva edición, a una corrección o ampliación, lo cual es de particular importancia para publicaciones académicas, técnicas y científicas.
Tiros cortos, economía y calidad
La impresión digital ofrece la posibilidad de hacer tiros cortos de gran calidad de acuerdo con la demanda expresa de la obra. De tal suerte, a diferencia del sistema offset, no existe técnicamente un tiro mínimo para justificar la edición. Los tiros pueden ser de un ejemplar en adelante, en cualquier cantidad (13,27 , 158, etc.). Por lo tanto, la institución sólo tiene que erogar lo necesario para la edición de los ejemplares que realmente requiere en el momento, y a precios muy razonables. Si una obra llegara a requerir un tiro largo, y por tanto pudiera justificar su impresión en offset, el formato digital permite ya sea una salida directa a negativos, a placas, o a papel para su procesamiento.
Rapidez
Tratándose de un proceso enteramente digital y al no haber negativos ni láminas de por medio, la impresión digital en papel es extraordinariamente rápida. El equipo procesa, realiza la imposición, imprime, compagina y encuaderna en un proceso continuo e ininterrumpido. De tal suerte, el proceso de impresión, que normalmente toma tres o más semanas en sistema offset, en el sistema digital se reduce a un par de días o a un par de horas, dependiendo de las características del trabajo. Textos de actualidad pueden salir a tiempo, sin que el periodo requerido para su producción los haga obsoletos.
Eliminación de bodegas e inventarios y su administración
El ahorro sustancial que ofrece este sistema se ubica en numerosos terrenos, siendo quizás el más impactante el correspondiente al ahorro en tiempo. Sin embargo, al poder realizar tiros de acuerdo estrictamente con las necesidades del momento, y al poder solicitar sobre la marcha, de acuerdo con la demanda, la realización de nuevos tiros cortos, la necesidad de contar con bodegas y personal que las administre prácticamente se elimina. No hay libros en stock que puedan deteriorarse por meses o años de almacenamiento. Tampoco hay pruebas finas ni negativos que tengan que almacenarse.
Ampliar Mercados
La posibilidad del tiro corto permite abordar un mercado generalmente abandonado: el de la nueva edición cuando hay poca, pero constante demanda. Los libros ya no tendrán que esperar a que la demanda crezca a tal grado que justifique una edición de 1 000 o más ejemplares. Libros agotados, de los que no se tienen archivos electrónicos, también pueden escanearse y volver a editarse en edición facsimilar con resultados tan buenos o mejores que el mismo original.