Con esta pluma de esperma...
Voy a dibujarte despacio
con esta pluma de esperma.
Encajaré en cada coma
mi pedigrí proxeneta,
me espesaré en la ceniza
del semen eminente
y no buscaré besarte
protuberancias desprovistas
de todo atractivo.
Me dedicaré mejor a mojar
la mueca de lava
que te recorre el recinto;
bajaré hasta la cebolla
parpadeante de tus dientes
y no volveré a decirte
que despacio te dibujo
pues son las diez de la noche
y la verdad se hace tarde.
Anda,
quítame la pluma,
devórame las horas que me faltan.
Enrique Héctor González
El sexo en siete lecciones
VI
Y nada de que el sexo
sólo con amor es sexo.
El sexo es siempre amor,
nunca el amor es sexo.
El amor no es amor,
el sexo es el amor.
No hay sexo sin amor
pero hay amor sin sexo, y no lo es.
Todo amor sin sexo es corruptible.
Sólo una advertencia:
es ya desgracia conocida
que el sexo y el amor no sean posibles
sino con personas,
con almas y con cuerpos de cuatro dimensiones,
con seres existentes,
y nunca con fantasmas o sombras pasajeras,
mucho menos con plantas o gallinas.
Eduardo Lizalde (fragmento)
___________
Otra vez Monelle
Dulces señoras,
lo verdaderamente despreciable
no es prostituirse
sino prostituirse a medias.
La prostitución, si lo es a fondo
puede ser honesta y defendible,
cuando no se disfrace
de simple liberalidad,
gran mundo o buen refinamiento
diplomático.
No se argumente la miseria
como justificante,
ni se traigan a cuento
la sopa o la tuberculosis
de los niños.
Una puta es un hecho contundente
y respetable,
siempre que sepa su oficio
y sea profesional,
y no se adorne
con galas extranjeras a su especie.
No señoras mías,
para concluir este discurso edificante
-no se entusiasmen todas-,
sólo es lícitamente prostituible
la hermosura excepcional:
solamente los dioses y las diosas
saben prostituirse
con arte verdadero.
Eduardo Lizalde
___________
Vino, mujeres y canto
La historia del país -dicen-, se ha hecho
En las cantinas y en los lupanares,
Como la de toda nación culta.
Por eso es duro para las mujeres,
Si no pisan los antros por oficio,
Ocuparse de historia o de novela
-y mucho menos de novelas históricas-.
No basta acaso
-cautela, imberbes-,
ser docto en las tabernas y congales
para hacer buena prosa,
mas suele resultar indispensable.
Eduardo Lizalde
___________
Diciendo qué cosa es amor
Es amor fuerza tan grande
que fuerza toda razón;
una fuerza de tal suerte,
que todo seso convierte
en su fuerza y afición;
una porfía forzosa
que no se puede vencer,
cuya fuerza porfiosa
hacemos más que poderosa
queriéndonos defender.
…
Es placer en que hay dolores
dolor en que hay alegría,
un pesar en que hay dulzores,
un esfuerzo en que hay temores,
temor en que hay osadía;
un placer en que hay enojos,
una gloria en que hay pasión,
una fe en que hay antojos,
fuerza que hacen los ojos
al seso y al corazón.
…
Todas esas propiedades
tiene el verdadero amor;
el falso, mil falsedades,
como fingido traidor;
el toque para tocar
cual amor es bien forjado,
es sufrir el desamar,
que no puede comportar
el falso sobredorado.
Jorge Manrique (fragmentos)